La Iliada – Homero

Y se podría pensar que sigi re.blandito, hablando bien de todo el mundo, pero acepto que esto va después de Sebald, así que no es una vaina que se me haya quedado pegada. Sebald me causó muchos problemas, no sé por qué, y pues tocará -algún día- releerlo a ver qué diablos pasa ahí. Sí, no sé, la vaina con Sebald no fue fácil pero vamos tío, que todos merecemos una segunda oportunidad, para bien o para mal, y tal vez, la próxima vez, el viejo Winfrido y seamos amigos y terminos todos tomados de las manos cantando canciones de libertas, o alguna huevada de esas. Pero por ahora, dejémoslo ahí, y pasémos a Homero.

Homero, el griego (no es el amarillo, bonachón, que me encanta ver a diario) tiene una excesiva facilidad pa’ caerme bien. No sé si por ser griegro, si porque me lo imagino todo barbudo y con una bata blanca, fresco de la vida en el medio del Peloponeso, o porque se contó unas historias que con toda se ganan el lugar que tienen en la historia de Occidente -no me voy a poner a discutir eso, Homero es Homero y punto, hay que leerlo, así como hay que ver Los Simpsons o bailar cada vez que se pueda, o sea, de esa no hay otra). Así, en un curso de Homero para Dummies -porque pa’ qué repetir lo que tanto han dicho y tantas personas sabias estudias, como Helenita Iriarte, lehrerin de Literatura Clásica, y que tan querida es- de Homero podemos decir que está ahí porque dijo lo que tenía que decir. Puso en una historia entretenida, con el suficiente número de muertos, heridos, naves, mujeres, batallas, monstruos mitológicos, sangre y héroes, la esencia de los hombres. Uhh, eso suena a wuash, la esencia, o sea, total. Pero sin joder, los relatos míticos que reunió Homerito tienen las virtudes y los defectos de los hombres. Sus necesidade y hasta más. Incluso, la asombrosa capacidad del hombre para volversemierda por las causas más inesperadas. La capacidad del hombre pa’ armar un zafarrancho y darse duro: la guerra. Porque antes que las entidades internacionales, los tratados, la diplomacia, las naciones unidas, existió la guerra. El juego favorito de los hombres. Y Homero lo puso ahí, en su Iliada, dejando un legado de imágenes, héroes, virtudes, esencias, que aún, como dos mil y pico años después se siguen discutiendo. Eso no se hace por que sí. Puede que Harry Potter venda 20 millones de copias el primer día -eso tampoco lo hace cualquiera- pero sobrevivir 2000 años de terca historia humana, duro. Alguien me dijo que me las pico a occidental porque me gusta más Homero que Huaman Poma de Ayala o el Huarochirí, pero sí, Homero rules.

Homero me cae bien, al fin de cuentas. Y eso, dentro de mi criterio, cuenta mucho.

Abadía Vernaza

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