A Manual for Cleaning Women – Lucia Berlin

AManuelforCleaningWomen_mech_1.indd“I’m starting to get a weird feeling though. I majored in journalism because I wanted to be a writer, but the whole point of journalism is to cut all the good stuff.”

Lucia Berlin fue uno de los fenómenos editoriales del año pasado, con el relanzamiento de una obra perspicaz, de mucho humor oscuro y fino y una sensibilidad muy particular por el lenguaje. Sus personajes dan cuenta de una visión cosmopolita del mundo, en un amplísimo rango que va de Boulder, Colorado a Santiago de Chile, con mucha cercanía a su propia vida y devenir por el mundo, sin llegar a lo autobiográfico. En esa visión, su sensibilidad por lenguaje juega un papel enriquecedor en las historias que se reúnen en esta selección, poniendo voces muy propias a sus personajes en diferentes lugares de América.

En Toda Luna, Todo Año, historia que sucede en las playas de México, particularmente logra retratar un amor poderoso, humano, desarraigado, internacional. Un reencuentro con la naturaleza, la latinidad, la libertad, el erotismo, el adiós. Sin duda, una de las mejores historias cortas que me he encontrado. Junto a esta, en el libro hay una serie de historias (Grief, Panteón de Dolores,…) que retratan la vida de dos hermanas, Sally y Dolores, que viven separadas pero la enfermedad les vuelve a juntar en el México natal.

Lo que Berlin logra en A Manual for Cleaning Women es crear espacios cotidianos a la mujer y la clase media en las últimas décadas del siglo pasado. Espacios absolutamente realistas, embellecidos y exagerados por el bien de la ficción, pero que llenos de incidencias, verdades, revelaciones que son capaces de ir más allá de la nacionalidad, la geografía, para contar la vida misma, de muchas mujeres cuyas desesperanzas y alegrías son universales, llenas de acción, sentimiento, sonido e ironía. Estas demuestran la maestría de Berlin en el uso de las formas, el entendimiento de la comedia humana y la perspicacia cosmopolita que derrocha en sus historias.

Pueden encontrar info del libro en Goodreads.
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Distancia de rescate – Samanta Schweblin

Distancia de RescateLa particularidad con este relato es que desde el primerísimo instante que empecé a leerlo, tengo la sensación haber sido impregnado por él y estoy convencido que esa sensación perdurará por mucho tiempo. La atmósfera creada por Schweblin es sofocante, una polifonía enervante, que cala en la mente de quien se adentra en esta novella.

Esa polífonía trepidante es el delirio que se repite en cada página y habrá quien no quiera pasar esa barrera y prefiera desembarcarse de un flipante viaje por la agonía, el dolor de madre y el amor de casa. Mi consejo es que no lo hagan. Que no se bajen del trip. Son pocas las veces que la literatura no es un encuentro fácil, y aún menos, un acto que sucede más como un baño de brea que como una transacción pasiva y dócil. Hay libros que valen todo lo que nos quitan o demandan.

Este es uno de esos.

Pueden encontrar info del libro en Goodreads.

 

La promesa de Pisa – Mano Bouzamour

img_0412Llegué a La promesa de Pisa porque varios caminos me llevaron a esta novela. Primero, la pasada FILBO tuvo como país invitado a Holanda, que trajo entre su oferta de nuevos escritores a Mano Bouzamour. Segundo, desde hace un tiempo sigo lo que edita Rey Naranjo en ficción (Gramática Pura, que leí hace unos meses es uno de ellos), ya que es una selección variada y siempre fresca. Y en tercer lugar, a modo de señal, una querida amiga holandesa es cercana a Mano y me puso su novela como el objetivo a conseguir en la Feria. Digamos que todo estaba dado para encontrarnos y con sus defectos, no me ha decepcionado.

La promesa de Pisa es una desenfadada novela, cuya traducción al español (primera traducción que se le hace) sufre un poco por capturar ese holandés callejero y multicultural, que se alimenta del francés, del alemán y del árabe. Aún así, la novela logra contar una Ámsterdam que se disfraza de corrección política pero pone en tela de juicio la verdadera inclusión de los de afuera, en este caso, los marroquíes.

A modo muy cinematográfico (de hecho, me cuentan que la película está siendo rodada ahora mismo), Bouzamour construye una historia rápida, coloquial, que aterriza la alta cultura en personajes, especialmente Sam, que la binaridad de los estereotipos supondría alejados de cualquier atisbo de sofisticación o de capacidad de creación artística. A la velocidad de una Scooter por las calles de Ámsterdam, Bouzamour destruye los clichés de la Holanda blanca, poderosa y culta, frente al Otro, el árabe, ladrón y sin futuro. Una canción contradictoria entre duros puños que rompen caras y suaves dedos que entonan melodías de Bach en frente de las más cosmopolitas audiencias. Las dos Europas, la alta y la baja, se estrellan en medio de juventud, nacionalismo, aventura, sexualidad, inteligencia y prejuicios.

En términos generales, La promesa de Pisa es una novela que logra su propósito, y sin deber mucho, se interna en lo local, en lo coloquial, en las calles para contar la historia de un holandés de piel café, que se burla de la ingenuidad de los políticamente correctos blancos, usando su origen, color, sex appeal exótico a su favor. Un otro que se adapta y se erige como una lectura compleja, contradictoria y poderosamente atrayente. Un lugar intermedio donde las inseguridades de la homogeneidad afloran al no poder encasillar y vencer a los personajes que rompen ese molde. La promesa de Pisa juega con los estereotipos y evidencia que estos son invenciones de la humanidad para facilitarse la vida y no ponerse en juicio a sí misma, recurriendo fácilmente al discurso xenófobo y polarizante ante una realidad que es mucho más compleja y difícil que eso. La prueba de ello la vemos todos los días

The History of Love – Nicole Krauss


El sentimiento de soledad que rodea a Leopold Gursky lo hace un héroe frágil y difícil de olvidar. Ese asedio de la melancolía es la principal virtud de este libro, asedio hacia un personaje de vidrio, que sólo vive para adorar una mujer y dedicar sus mejores y limitados talentos para honrarle. Una contradicción en un mundo donde el dar cada día más y ser mejor se pone entredicho con la historia de un hombre que vive, para sí, una vida anónima, solitaria, simple, llena de recuerdos, imaginaciones e inocencia. Un puente entre la inocencia infantil y la inocencia senil, como dos picos en la existencia del hombre, abandonados de toda ambición.

Compuesto de una forma impecablemente fragmentada, The History of Love da vueltas que se acercan a lo que entendemos como realidad-mágica, creando situaciones tan complejas, como curiosas y rayando en lo inverosímil. Sin embargo, el libro se carga así mismo con esta expresión de ser “larger than life” y lo que sea que esto signifique. Amor, escritura, soledad, inocencia, todas apócrifas, en una historia que cuenta una historia de amor sin contarla. Krauss tiene mérito en su escritura inteligente y en lograr escenas maravillosas que sorprenden y llegan a muchos lectores, en medio de remembranzas de un espíritu lleno de simpleza.

Primero estaba el mar – Tomás González

Primero estaba el mar
Leer a Tomás González era una tarea pendiente. Algunos buenos amigos y lectores, especialmente paisas, me habían hablado con diferentes criterios sobre este autor. De su obra, que ya se puede considerar como prolífica, tengo en mi biblioteca personal una copia de Los caballitos de diablo y una de Para antes del olvido. Sin embargo, por diferentes razones decidí tomar prestado y adentrarme por primera vez en su obra con Primero estaba el mar. Una decisión que tenía algo de investigación virtual, algo de recomendaciones de librero y mucho de intuición personal, con un título y una historia que se presentaba como apropiada en este momento: el mar como origen (y final) de todo. A veces, leemos para buscarnos a nosotros mismos ahí, en lo que otros han escrito.

González presenta un libro económico en palabras y frases, limpio de adornos, que no sólo fluye en su escritura, sino que también se concentra en un argumento simple, una historia que se cuenta brevemente, entre selvas y manglares, la imagen de un mar inhóspito, aguerrido y devorador. Coloquialmente, en un humilde remedo a las formas que usa González, un mar traicionero e hijueputa. Las ideas se contrastan entre una posible imagen idílica del mar como un lugar soñado, un lugar amable, sanador, inspirador, con la imagen de un mar creador, origen del mundo en la cosmovisión Kogi, casa original, y con una idea del mar perdido, allá más lejos de Apartadó, un mar olvidado por la civilización y la cordura, donde un hombre tan común como sus propias pretensiones literarias le llevan a alejarse de todo, a perderse junto a su amante de una existencia cualquiera en Medellín, animados por una bohemia idea de volver a empezar.
El contraste de estas ideas diametralmente opuestas constituye el mayor reto de González en esta obra: la selva y el mar indómito como protagonistas ajenos a cualquier sueño humano. Una naturaleza extraña que se presenta como regidora de los ánimos y destinos de aquellos que -por cualquier razón- se adentran en sus caminos. No son pocas las pretensiones humanas de encontrar en el mar una salida, un escape a cualquier dolor. J. -así no más- como uno más de ellos. Pero como buen paisa, y un híbrido entre arriero, obrero y bohemio bebedor, sabía que la cosa no iba a ser fácil, y con el pragmatismo necesario para abrir trocha, se enfrenta a esta naturaleza combativa. Los hombres, anónimos su mayoría, son apenas hábiles o inútiles, alguno confiable, otros atravesados, alguno cómico, o simplemente irrelevantes. El amor, el negocio, el trabajo, la pretensión literaria, cualquier ilusión, son secundarias, ideas anacrónicas en un lugar donde sólo se puede sobrevivir a punta de sol y guaro. Un lugar muy alejado de cualquier humanidad, un contraste de corrosión, humedad y bestialismo.

Si nada es necesario, la escritura hace gala de esa simplicidad y de forma igualmente pragmática, una escritura arriera, arroja la pregunta de si realmente primero está el mar. O mejor dicho, si es lo único que hay y lo único que queda.

Los detectives salvajes – Roberto Bolaño

Los detectives salvajesLos detectives salvajes by Roberto Bolaño

7 meses. Otras dos novelas en el medio. Auto-prohibición de leerlo antes de dormir. En todo momento, una lucha.

Los detectives salvajes es un libro desbaratado, enrredado, denso, ruidoso, extraño incluso en ocasiones insoportable e incomprensible. Los detectives salvajes es una genialidad, es único, complejo, implacable. Es un libro ambiguo que podría recibir casi todos los adjetivos calificativos de nuestra lengua, excepto uno: intrascendente.

Roberto Bolaño ha construido una de las piezas literarias más complejas de nuestra lengua y en medio de tantas voces que hablan al tiempo, es un espléndido libro que deja más preguntas y angustias que respuestas y certezas.

Tal vez uno se angustia por tratar de decir más de esta obra de larguísimo aliento y cuyos personajes representan esa incesante búsqueda de lo que no hemos perdido. Sin embargo, simplemente me pregunto, ¿quién no se atrevería a luchar con un libro que realmente plantea un reto?

My rating: 5 of 5 stars

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Martin Fierro – José Hernández

Martín FierroMartín Fierro by José Hernández

Definitivamente, el Martín Fierro es un libro que dejó huella en mi memoria. No sólo podría recitar pasajes del libro o usarlo como tranquilizante en las noches turbulentas, sino que también desenrredar la “lengua” gaucha y comprender por qué esta obra constituye la literatura fundacional de la nación argentina y del orgullo gaucho es uno de los grandes recuerdos que tengo de mi paso por la Facultad de Literatura.

La obra canta la tragedia del gaucho y procura reivindicar su esencia como hombre de valor para exaltar el valor de ser pampero y argentino. Además, su construcción poética es única, un cantar al compás de las vigüelas, que da un ritmo auténtico al lamento de la historia y que se impregna en la mente y memoria del lector, haciéndolo pensar musicalmente.

Este libro es de las piezas más bellas que puede existir en la literatura latinoamericana y es de obligada lectura, no solo para los nacionales argentinos sino para todo americano. Es el sonido y el dolor de la pampa hecho poesía.

No me caben las estrellas, los números y me faltan las palabras para decir cuánto amo a Martín Fierro.

 

 

“Aquí me pongo a cantar

al compás de la vigüela,

al hombre que lo desvela

una pena estrordinaria,

como el ave solitaria

con el cantar se consuela”…

My rating: 5 of 5 stars

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